top of page

Una victoria para nuestro capitán

Foto del escritor: Pablo Martínez BelmontePablo Martínez Belmonte

Iborra suma más que tres puntos con un cambio de inercia

Uno siempre está pendiente de los suyos, sus familiares de sangre y la familia que elige. Un club de fútbol nos une, un intangible capaz de crear sentimiento por desconocidos. Muy pocos conocen personalmente a Iborra y sin embargo vive en nuestras cabezas, nuestros recuerdos, le acompañamos desde la distancia y andamos por la calle con su nombre y el 10 a la espalda. Para muchos en Riazor ganó el Levante y ganó Iborra.


Un bache temporal

El capitán del Levante saboreó la victoria por primera vez casi 4 meses después. Desde el 29 de septiembre el Levante no sumaba los 3 puntos con Iborra en el campo (4-2 vs Almería).


Las repetitivas inocentadas padecidas en los minutos de descuento se cebaron con el jugador más importante, nuestro símbolo. Los minutos finales ante Mirandés y Córdoba fueron los últimos ratos antes de la recaída.


La presión de no tener nada que demostrar

Por eso, mi primer pensamiento al escuchar el silbato del árbitro fue Iborra, un jugador al que los resultados le producen sensaciones más fuertes que al resto. Ganar por fin en un partido tan igualado es un desahogo psicológico después de tantos mazazos.


La presión de no tener nada que demostrar

Levante somos nosotros” e Iborra es parte de nosotros, de aquellos que se quedarán a nuestro lado en el estadio, un honor dentro del estilo nómada del fútbol. Ojalá sea la victoria que cambie la suerte y volvamos a ver al Iborra que le dejan disfrutar de su pasión por el Levante. Un jugador al que no le queda nada que demostrar, sólo la lealtad de cualquier aficionado.



Un sueño hecho realidad

Alzando los puños, alzando a Carlos Álvarez. Esta es la imagen que Iborra llevaba persiguiendo desde hace tiempo. El fútbol es para ser egoísta. Además de puntos quiero un Levante campeón con Iborra.

 

Comments


bottom of page