Iván López, sin premio al esfuerzo pero leyenda granota
- Pablo Martínez Belmonte
- 1 jul 2020
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 3 jul 2020
Iván López dice adiós al Levante nada menos que 12 años después de que sus caminos se cruzaran, 12 años de una montaña rusa que finalmente las lesiones han terminado arrebatando el sueño del canterano de triunfar en el Levante, aunque llegó a lucir el brazalete de capitán.
Iván llegó al Levante en la categoría de cadete pasando por todas las demás hasta llegar al primer equipo, no tardó mucho en alcanzar el Atlético Levante donde casi instantaneamente empezó a destacar. Durante las temporadas 2011/12 comenzó jugando en el Atlético Levante hasta que un día de la mano de Jim, en una segunda ronda de La Copa del Rey hizo su primera aparición con el primer equipo jugando los 90 minutos en Riazor. Esa temporada solo volvió a jugar otro partido frente al Valencia en la vuelta de los cuartos de la misma competición.
Durante la campaña 12/13 fue todo un fijo en el filial granota, donde jugó casi todos los partidos de un equipo que acabaría disputando los play offs para subir a la División de plata, algo totalmente insólito para una entidad como el Levante y por encima de todo, el mayor logro del filial hasta la fecha. Aquel año también jugaría con el primer equipo, aunque tan solo 62 minutos de la ida de Octavos de La Copa ante el Zaragoza pero ya empezó a salir en las listas de convocados para el primer equipo en partidos de Liga hasta por 2 veces sin llegar a debutar.
Llegó la temporada 13/14 e Iván comenzó a despuntar. El filial granota no pasó desapercibido y muchos clubes se lanzaron a por las cesiones de sus jugadores. Iván acabó recalando en el Girona donde debutaría en el fútbol profesional. Tras un comienzo mermado por las lesiones que le impidieron jugar 11 de los primeros 14 encuentros, empezó su despunte jugando los siguientes 28 encuentros exceptuando la jornada 35 que no fue convocado. En total disputó 29 partidos y 2.131 minutos en donde anotó su primer gol ante el Lugo en una victoria por 6-0, y nada menos que tres asistencias ante el Real Madrid Castilla por partida doble y contra el Tenerife. Aquel año el Girona quedaría 16º y alcanzaría los ocatavos de final de La Copa del Rey.
Aquí el enlace del único gol de Iván López: https://youtu.be/GfAmmtM2RAs
Tras su primera cesión, durante la pretemporada del primer equipo convenció a Mendilibar y finalmente con Lucas Alcaraz pasó a ser un fijo en la plantilla granota. Tuvo que pelear hasta la jornada 11 en un partido ante el Sevilla, Iván sustituiría a Juafran por lesión para ocupar el lateral derecho, un puesto que no volvería a soltar en las 26 próximas jornadas más que 5 veces por lesión y el tiempo que necesitara para retomar la velocidad de crucero. Fue titular en 25 partidos de los 27 que jugó, en donde aquel año acabaría creando dos asistencias (ambas ante el Atlético de Madrid) y 4 porterías imbatidas ante el Córdoba por doble, al Getafe y frente al Deportivo de La Coruña. Aquel año el Levante se acabaría salvando en la penúltima jornada perdiendo 2-0 en Riazor.
La siguiente temporada de Iván pudo ser perfectamente el reflejo del equipo. Aquel año Iván lo comenzó como el titular del lateral derecho hasta que llegó el inicio del fin, y con el su calvario de lesiones. Durante la temporada 14/15 tuvo dos lesiones, una en el mes de diciembre que le tuvo alejado 2 meses, y otra de un mes que le privó de esa continuidad que le permitiera mantener un ritmo de competición. Pasó muchos partidos desconvocado hasta que finalmente acabó siendo el descarte fijo para Rubi en el tramo final de una temporada para olvidar por todos los levantinistas. A pesar de esto el Levante optó por su renovación hasta 2020 debido al gran potencial de Iván con 22 años.
Llegó la Segunda División y con ello las lesiones graves. Entre lesiones y decisiones técnicas no debutó hasta la jornada 7 en la victoria en el derbi por 0-1 ante el Elche, a pesar de ello Muñiz lo colocó como uno de los capitanes de su equipo. Dos titularidades después llegó su lesión por un endema oseo que le mantuvo 4 meses y 14 jornadas fuera de la lista de convocados. Una vez obtuvo el alta médica consiguió jugar 8 partidos de 16, haciendo un total de 785 minutos de liga más 120 de copa siendo su año más irregular hasta ahora. Durante aquella campaña puso 1 asistencia que supuso el 2-1 al Valladolid y tres porterías imbatidas.
El regreso a Primera del Levante surgió una nueva oportunidad, incluso mantuvo el papel de ser uno de los capitanes del Levante U.D. luciendo el brazalete nada menos que en el Bernabéu en aquel partido que acabaría en empate a 1. Por desgracia para todos acabó siendo el último partido en que Iván vestiría los colores blaugranas. En aquel partido sería sustituido en el minuto 20 por una lesión menor de la que nada más recuperarse, en un entrenamiento se le acabarían rompiendo los ligamentos cruzados diciendo adiós a toda la temporada.
Nadie tiraba la toalla por el canterano granota, se le buscó una salida para asegurarle los minutos que necesitaba para volver a ser el mismo dentro del campo. El Nástic de Tarragona se acabó ofreciendo como destino cruzando sus caminos. Iván era un fijo jugando los 90 minutos de los 4 primeros partidos (fichó en la jornada 3), pero llegó otra maldita lesión del menisco que lo tuvo fuera casi la totalidad de la temporada. Contra todo pronóstico Iván consiguió el alta médica bastante antes de finalizar el año con el Nástic jugándose la permanencia, metido de lleno en el mejor momento del equipo a pesar de que finalmente acabarían descendiendo a la Segunda División B. No jugó más de 7 partidos y 500 minutos escasos en donde logró 2 porterías imbatidas.
Finalmente Iván pasó varias veces más por el quirófano por sus problemas en la rodilla y el Levante ni siquiera le hizo ficha de jugador para disputar este año, dejando su última campaña de contrato con el club en blanco. A pesar de saber que no llegaría arecuperarse en el plazo de un año, el club ha tenido la cortesía de ofrecer sus servicios hasta que el canterano consiga el alta médica y pueda ser considerado como agente libre en el mercado de fichajes.
Esta es la historia de Iván López, una de las grandes promesas del filial a quien la mala suerte de las lesiones le acabó superando y estropeando su progresión en el club. La verdad es que siempre fue un chaval que ilusionó a todo el levantinismo, demostrando una gran calidad siendo jugador del primer equipo con solo 20 años. Era realmente bueno, no lo decimos solo los granotas sino España entera, y es que llegó a jugar con la selección española sub-19 y sub-20, tres y cuatro partidos respectivamente. El Levante le renovó por 5 años, un contrato muy arriesgado que demostraba la gran apuesta de futuro por el.
Para los renacuajos, quizás no hayáis visto jugar a Iván o unicamente recordareis el gol en propia más surrealista que se ha podido ver en el Ciutat de València cuando un despeje de patadón de Postigo golpeó en la espalda de Iván haciendo la parábola justa para que el balón entrara en el Levante 3-2 Valladolid. Por eso es necesario conocer la historia de este jugador, un chaval de esos que nació con la vocación del fútbol que nunca se rindió que finalmente perdió la guerra en el Levante por culpa de las lesiones. Iván es y siempre será todo un ejemplo de lucha, símbolo del levantinismo pues casi la totalidad de su carrera profesional ha luchado contra la adversidad.
Por eso y mucho más, mucha suerte haya donde vayas Iván, eres orgull granota y ojalá algún día los caminos se vuelvan a cruzar.
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