Balsámico, el Levante derrota al mejor visitante y colíder de La Liga tras un partido que pudo caer de cualquier lado. Con sufrimiento y con más cierto, el equipo de Orriols dominó en gran tramo del partido, la Real dio un bajón y aún así pudo cambiar el final de la historia. Nunca duden de Aitor.
Un baile, la descripción de la primera media hora. El Levante solo olía su propia sangre, una muerta anunciada que Isak y el azar decidieron materializar. Aún pudo llegar el 0-2 (que hubiera sido más que merecido). Pero no, Vukcevik puso la aspiradora anotándose el 50% del gol que marcaría Roger, como reacción inmediata al tanto visitante, el killer, el que siempre, quien sabe estar en el lugar propicio en el momento oportuno. Morales no marcó, aunque hoy volvió a ser un reflejo de lo que nos acostumbró. Dani vital.
El Levante despertó, el gol de la Real fue un cubo de agua que despertó el ataque granota. La segunda parte se la agenció el Levante, no sin sufrir, aún menos sin sustos. Roger, Vezo, Morales, Dani, Melero... ocasiones claras que concretaban en nada. Lo dicho, la Real con 3 marchas menos pudo incluso sentenciar, y es que nada más empezar Merino perdía la oportunidad, gol anulado (correctamente) a Isak, tiros al borde del área que acababan en Machado... El Levante fue mejor, aunque no tan mejor.
Y llegó, como ya dije en la previa a Paco le gustó mucho Son como extremo. Tuvo que ser así, menear el saco para desorganizar al rival. Con la pelota hubo una jugada, sin ella otro partido en la misma acción. Son, Rochina, Melero, Jorge y gol, rondo hasta que De Frutos entró solo ¿Por qué entró solo? Sergio León, si Sergio se llevó a los 2 centrales casi a la esquina del área, el lateral no estuvo atento y De Frutos es un pillo. Victoria de prestigio.
Al espectador le costó un mundo encontrar el plan granota. No fue hasta el gol de Isak cuando por fin se entendió todo. El Levante defendía agazapado con un 4-4-2 donde Dani y Morales se turnaban para defender banda, tras pérdida la defensa adelantada permitía el pase aéreo para que controlara Roger, o directamente al delantero. Al ataque cambiaba al 4-3-3. El segundo matiz costó aún más de verlo, como el Levante nunca llegaba a Remiro era imposible. El equipo dejaba sacar en corto, presionaban dirigiendo el pase fácil al medio, donde la pareja Malsa-Vukcevik marcaría las distancias. Así fue el empate, sin más.
El equipo no se arrugó, por suerte el primer tramo fue un empane. La reacción tras encajar habla muy bien del equipo, el gol en contra no dolió tanto como ante el Celta. El equipo desorganizado tomó aire, cada uno en su sitio cambió el partido, o al menos lo hizo más llevadero.
Difícil evaluar los cambios. Morales en un buen momento era sustituido, la entrada de Melero era extraña de entender. Al final el excanterano (Melero) del Madrid hizo uno de sus mejores partidos, De Frutos marcó el gol, poco más que admitir. Paco se la jugó, Miramón era arrollado una y otra vez, imposible seguirle el ritmo a Portu que hizo lo que quiso con el maño. Son entro como extremo, Paco jugaba su carta y gano, igual que pudo salir cruz salió cara, igual que alguna entrada por banda de Miramón pudo suponer la derrota, Son de extremo causó sensación. Ese cambio vale su peso en oro.
No hay mucho tiempo a celebrar, el martes toca el Huesca en un partido aún más importante. Ganando dices adiós al Huesca, te alejas de esas posiciones. A pesar de eso la actualidad manda, hasta mínimo mañana el Levante dormirá 14º en la clasificación. Hoy puede y es una gran noche para el levantinismo. Enhorabuena al equipo la victoria.
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