El Levante nunca dejó despegarse la etiqueta de equipo humilde, un club reciente entre los más habituales de la élite del fútbol mundial. Siempre uno de los más pobres, poco crédito con que armar una empresa competitiva, justo ahora que el club se desmarcaba de la parte más justita de la tabla el covid azota con fuerza. Jornada tras jornada, de las cosas más habituales en la prensa son los precedentes entre contrincantes para ensalzar a los más grandes y poderosos, en el decano del fútbol valenciano no gustan estas comparativas, nunca es un clavo al que agarrarse para asumir un partido con optimismo. No esta vez, el Ciutat de València es territorio inexpugnable para los ilicitanos.
Desde el año 89 el global es abrumador: 12 victorias granotas, 13 empates y solo 4 victorias de los actuales visitantes, contando los partidos amistosos. La última vez que el Levante coincidió en una liga con el Elche fue el año del ascenso de Muñiz, con ambas victorias, una 2-1 con 2 goles de penalti (Casadesús empató tras el rechace) y 0-1 con gol de Campaña de falta, también fue el debut de Rober Pier, lo hizo como lateral. En un Elche-Levante amistoso Bardhi marcaba su 2º gol de falta. Los precedentes no juegan, lo que cuenta es la actualidad y la sensaciones. El Elche es una de las grandes revelaciones de la temporada, tras un ascenso surrealista, agónico a la épica están con dos palmeras peleando con los grandes... y jugando como los grandes.
Son undécimas con 11 puntos, a 5 del descenso que marca el propio Levante ¡Con 1 partidos menos! Han caído de pie, 3 victorias y 3 porterías imbatidas, solo derrotas ante la SuperReal Sociedad y en la Metropolis de Sevilla. Es un equipo nuevo con un nuevo dueño que por ahora ha acertado con la nueva filosofía del equipo, dirigidos por Almirón, la apuesta personal por la que echaron a Pacheta, el hombre milagro que marcó una temporada para la historia. La nueva filosofía es un reflejo del juego de Pablo Machís, tres centrales y dos carrileros para cerrar huecos, la criptonita del Levante, una alineación a la que varios equipos se acoplaban solo y en exclusiva para matar el juego granota. Si el Alavés es era un equipo torco al que le costaba un mundo meterle mano, el Elche lo es aún más, mucho más. Hasta varias líneas encerrados en su campo esperando a salir como cohetes, pacientes al seguir el balón con la mirada, meterle un gol al Elche es difícil, es el 4º equipo que menos encaja empatado con Barça y Osasuna, solo un gol por encima del Real Madrid.
Edgar Badia es el nuevo Aitor, el portero que más para en la liga es todo un porterazo, ya lo mostró el año pasado por lo qué para los entrenadores no debería ser una sorpresa, sí para los medios oportunistas que incluso desconocerían la figura del hombre. Más nombres son el de Pere Milla, Fidel en el carrilero a un nivel impresionante como el Elche en general, Verdú capitaneando la defensa, Ivan Marcone un gran fichaje para el mediocampo ex del Boca Junior, en mi opinión por lo poco que he visto es un jugador a seguir si te gusta el fútbol hábil de jugones. La buena noticia para el Levante es la lesión de Fidel, casi imposible que llegue para el sábado, por otro lado Barragán siempre mantiene nivel de benjamines cuando pisa Orriols.
Nuestro Levante Unión Deportiva. Hay muchas noticias positivas para el optimismo granota, la pareja Malsa-Vukcevik que tan buen rendimiento le da a Paco apunta a la titularidad, solo queda rezar en que el montenegrino esté a tope de power. Las otras grandes noticias son las vueltas de Roger y la de Miramón en modo exprés. El de Torrent asemeja difícil su puesta en el XI, la del maño no es descartable tras el bache de Son. Paco lleva barajando muchas alternativas estos días, la que más suena es la internada de De Frutos en el XI titular y quien sabe si un cambio de dibujo ¿Apostará por Postigo o Duarte? ¿Melero de media punta? ¿Miramón o Son?
Es otra oportunidad de oro, aunque parece que ni así el equipo las aprovecha. Ganar al Elche no soluciona la papeleta que ha cogido el Levante, pero seguramente te permita dormir fuera del descenso lo cual es mejor que nada y un chute de motivación, ver la luz de un equipo con polvo. Han pasado 2 semanas desde el Alavés y los errores tácticos de Paco siguen vivos, es el momento perfecto de sacar el AS de la manga que tanto tiempo lleva esperando la afición, esos cambios que tan buenos resultados suele dar al Levante.
Es una final en noviembre, luego vas a Pucela donde también vas con la obligación de ganar, no vale un empate y una victoria, el cupón de errores se acabó ante el Alavés, son 2 partidos que tampoco significarán la permanencia pero sí un respiro para seguir compitiendo cuando pasen los tsunamis del Getafe, Barça y Real Sociedad. Es tremenda la importancia de conseguir la victoria, ya no vale la excusa de que al equipo le falta pegada, la afición está cansada y ahora toca hacer el trabajo que no remataste.
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